Algunos de los que se casaron deben tener recuerdos de sus regalos de boda... ¡Ah, que cosa tan bonita! Yo recuerdo haber recibido cosas muy útiles (no, el aparatejo para hacer tortillas llegó despues) como un juego de cuchillos para quesos, las velas aromáticas, cuadros, electrodomésticos, vasos, y un largo etcétera. Pero entre las cosas raras que me regalaron, ésta se lleva el lugar de honor:
O sea, ¿qué es eso? La verdad, le pregunté a mi amiga y me salió con un rollo de que si las semillas representan la fertilidad, y que si la redondez del planeta y la comunión con la Madre Gaia, y que si los celtas, y que si los druidas, y que si los chamacos te salen bien bonitos, y que si la conservas serás más fértil que una madre italiana, y que si la mamá del muerto... En fin, que yo creo que quiso ser muy original y no pensó que le preguntaría alguna vez qué onda con las bolas.
Bueno, soy el colmo. Un mes y nada de reportarme. Igual me vale pepino, pues ni en mi casa estoy... pero curioseando en mi cámara, me encontré unas fotos de mi "jom-suit-jom". Permítanme sus abrigos, les voy a dar un pequeño tour.
Esta es la vista de mi sala y comedor entrando desde la calle, a su derecha hay unas escaleras (no sé si se aprecian, porque yo nomás veo un código enorme en mi pantalla), al fondo está un jardincito dónde Maximus Perrus solía estar... snif...
Otra vista fenomenal (jojo) de mi sala, la cual casi siempre está así, porque ni el flaco ni yo estamos mucho en la casa. En donde sí solemos coincidir es en éste lugar:
Sí, señoras y señores. Este es el salón de actos. Espectacular lugar en donde se realizan las acrobacias y números circenses más escalofriantes que el ojo humano haya contemplado jamás. Ash... ok, es mi recámara, simplemente.
Uno de los lugares que no evito (porque soy una persona valerosa y con capacidades que el grueso de la población mundial no tiene) es la cocina. Me he dado a la tarea de dominarla, subyugarla, domesticarla, hacerle entender quién tiene el control. Ya entendí que de momento ella gana... ¡Pero algún día venceré! Y para muestra, varios botones:
No son mojoncitos de perro... ¡Son galletas de chocolate!
Este fue un regalo de mi madre. A veces no comprendo su sentido del humor.
... - George, I didn't tell you my dress was lavender.
- Suddenly, a familiar song. (Música de fondo, la mejor versión) Then, you're off your chair, one exquisite movement... wondering, searching... sniffing the wind like a dotted deer. Has God heard your little prayer? Will Cinderella dance again?
And then, suddenly, the crowd's apart... And there he is: sleek, stylish... rrrrradiant with charisma. Bizarrely, he is on the telephone (A telephone? A brick, it is!), but then, so are you.
And he comes towards you. The moves of a jungle cat. And although you quite correctly sense that he is... gay (!); like most devastatingly handsome single men of his age are, you think: "What the hell. Life goes on".
Maybe there won't be marriage. Maybe there won't be sex (Damn!) ... But, by God! There'll be dancing...
... (Risa, baile, tres vueltas "Fredastairescas")
... Bond, Jane Bond...
El consenso general, es que la mejor escena de ésta película es aquella en la cual todos cantan, muy contentos en un restaurant "I say a little prayer". No para mí.
En verdad, la última es la mejor escena. Y es de la cual saqué el nickname que adoro... lo malo es que "Jane Bond" y estaba tomado en Yahoo!, y en mi afán de encontrar un nick lo más parecido a ése, lo modifiqué hasta el resultado que ustedes conocen. Y todos aquellos que parlan inglés saben que la pronunciación de mi nick es diferente ¡Pero me vale! ¡Es lo más parecido que encontré! Sniff...
¡Ah! ¿Y qué decir de Rupert Everett? Pues nada, que si yo fuera hombre y fuera gay... ¡A éste ya me lo hubiese tirado, carajo! Me en-can-ta.
Allá por los 90's, era yo una escuincla bastante rara... ¡pero con coche! ¡JA! Lo primero que le pedí (supliqué) a mi santo padre fue un equipazo de sonido (¿Cuál? Yo que sé, le dije que lo escogiera) y a manejar como loquita por la carretera de la Presa Madín. Yo no sé cómo no me estampé, pues ya le picaba aquí al estéreo, ya le picaba allá, le subía, le bajaba, retrocedía... ya me entienden, ¿no?
Una de mis escapadas favoritas era *inserte suspiro* el LUCC, en la calle de Perpetua, al ladito del Teatro de los Insurgentes. Mis amigas me acompañaban porque sabían que entre toda la fauna seguro salían con ligue. A mí me encantaba el aspecto de vecindad del LUCC, con barra de Coronitas, vasos desechables y palomitas aguadas, y una cortina como de baño que separaba el... hum... "lobby" del "centro de espectáculos". Mi lugar preferido era arriba, para observar el ritual dancístico que se celebraba en la pista... puro "head banger" y "slammers" de alta escuela. En éste lugar escuché (y llegué a conocer) por primera vez a Crista Galli, un grupo que tenía la única canción que escuchaba en el coche una y otra vez.
Del rock mexicano, creo que era una banda con muchas posiblidades, pero al parecer con pocos conectes, aunque ganó no sé que concurso de Yamaha en Japón...creo.
Pues ésta canción es la que me pone la nostalgia al máximo, con mis escapadas nocturnas en el coche, la música a todo volumen en la carretera (sateluca al fin), los cristales hasta abajo y cantando a voz en cuello:
"Bajo la lunaaa, bajo la luna llenaaa aah". Brindo por Crista Galli.
Mi papá, que aprendió español en su infancia en el Heroico Puerto de Veracruz, y lo perfeccionó arreando ganado en Sinaloa, me reprochaba con dulzura: "¿¿PARA ESO QUERÍAS TANTO PINCHE ESTÉREO, CHINGAO?? ¿¿¡¡PARA UNA SOLA CANCION PEDORRA DE MIERDA!!??" Nótese la falta de coma, lo cual indica que la pedorra de mierda era la canción, no yo. Bueno, eso espero.
A mí, Jeanne, en lo personal el tipo me resulta tetísimo. Es más, podría ser que algún día me lo encuentre (ajá), y me caiga mal sólo de verle. Baila horrible y puedo de una vez adelantarles que posiblemente el vídeo les parezca algo grotesco...
...
...
...ejem...
Pero lo que me encanta es lo que puede hace la simpleza. Yo creo que todos deberíamos permitirnos ser simplones a menudo. Lo que más me gusta (sí, sí hay algo que me gusta del vídeo) es la maravillosa forma de bailar de los niños. Deliciosa. Sin complejos. Sólo bailar, aunque parezca "slam". ¡Ah! Y la música es sencillamente preciosa. Sólo por hoy, dénse el gusto de bailar libremente; si quieren, sin que nadie los vea... sólo ustedes. Se van a sentir de maravilla. Solamente por eso, gracias Matt Harding.
...jeje...
Por supuesto, no podía terminar ésta entrada sin poner, en éste lado del ring, a un indigno contendiente. Dicen que "mola mogollón", hmm...Sin palabras, es absolutamente vomitivo. Sugiero prudencia al presenciar éstas imágenes... yo quedé con la mirada fija en un punto lejano, en estado cuasi-catatónico, se me fue el habla y tengo un ligero tic en el ojo que no sé si algún día podré superar. Den click (pinchar, pues) a la imagen bajo su propio riesgo. Advertidos quedan...
Nota al margen: Se vale intentar el "maiquelyason"
Todos tenemos amigos (creo). Y todos en alguna ocasión hemos peleado con ellos y les hemos dejado de hablar o hemos hablado de más. Yo he perdido amigos/as por muchas y muy diversas razones:
* Tu mejor amiga te dió baje con el novio * Tu amigo/a habló muy mal de tí en su última borrachera * Tu amigo/a te delató con tu mamá "sin querer" * Tu amigo/a te debe un dinero que no piensa pagarte y se te esconde * Tus amigas se volaron tu tema de tesis y te excluyeron (verídico y verificable) * Tu amigo/a se estampó en tu coche * Tu amigo se comió tu torta de huevo con nopales para el recreo * A tu amigo/a le ruge la bocina y ya te hartó su poca higiene bucal
En fin, la lista podría extenderse hasta el infinito. Yo he perdido amigos como todos ustedes, pero si hay algo de lo que puedo jactarme es de que nunca, jamás, por ningún motivo he perdido un amigo por ésta razón:
Últimamente, los domingos me caen de la patada. Por lo regular me levanto cruda (de alcohol o cigarro, a escoger) o con mucho sueño. Lo más común es que no me levante hasta muy entrada la mañana.
¡Ah! Pero cuando yo era niña, ni bien daban las 8 de la mañana, ya estaba yo aún en pijama buscando en la cocina algo para desayunar y prepararme para la parte más emocionante de mi día. Despues de ponerle a Tita cara de perrito triste, me las ingeniaba para secuestrar 2 o 3 cartones de jugo en lo que Tita cumplía mi capricho infantil (huevitos fritos con ketchup formando carita feliz, hot-cakes de negrito con cremita batida, leche malteada con 30 cucharadas generosas de chocolate, etc.)
Me dirigía a la salita de T.V. y mientras el solecito rico de la mañana entraba por el ventanal, ponía la televisión y sintonizaba el Canal 2. Primero tenía que reventarme a Chabelo, los concursos, las cancioncitas, las dotaciones de Ricolino y la catafixia (pobres tarados, siempre pensé), pero ya sabía yo que al terminar Chabuelo, con mi desayunito listo, me esperaba el momento cumbre de la mañana. Y sin más, les presento uno de los recuerdos más felices de mi infancia...
BEHOLD!!
Sniff... ¿habrá crecido Mimoso lo suficiente para ser considerado una rata? ¿Mafafa habrá muerto a pedradas? ¿Por qué carajo no he encontrado la serie completa en venta?
Valor 2 Km.: ¿Cómo se llamaba la nave en que viajaban los integrantes de Burbujas?
Nota: La verdad, es que escucho la música y la piel se me pone de gallina. ¡Ah, la infancia!